Page 16 - Anuario Hermandad de los Capiruchos Negros de Valverde del Camino 2023
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TENGO SUERTE
TENGO SUERTE
María Dolores Mantero Contioso
S i, tengo suerte No voy a explicar la Estación, ya eso lo han hecho
gente que escribe muchísimo mejor que yo. Sólo decir
Os lo voy a explicar: hay dos grandes pilares
que son unas horas muy felices para mí. Luego Él está,
que sujetan mi vida. El Señor de Valverde
el resto del año, en su casa, esperando que yo vaya a
es uno de ellos, el más importante.
verlo. Siempre me recibe con los brazos abiertos; esos
Mi padre, Mantero, nació y vivió puerta con puerta brazos que sujetan la cruz que yo le puse y soy feliz en
esos brazos.
con la ermita del Santo. Él nos enseñó a quererlo. Mi
abuelo Pedro fue un tiempo encargado de cuidar la Mi otro pilar es, por supuesto, mi Madre del Cielo, la
ermita y su jardín. Con él allí, estábamos como en casa Virgen del Reposo. Yo la quiero y la amo desde siempre.
y hasta nos comimos alguna naranja del jardín. De que la conociera se encargó mi madre, mi añorada
Ana. Soy hermana de la Hermandad desde hace
Con este legado, mi hermano y yo no teníamos más muchos años, pero ahora, desde el pasado mes de
remedio que ser “negros”. mayo, tengo el honor, el inmenso honor de presidir,
como Hermana Mayor, la Junta de Gobierno de su
Me gusta ser “negra”. Es algo que nace desde dentro. hermandad.
Soy feliz siendo hermana del Señor del Santo.
Eso era algo que yo nunca pensé, de verdad, pero
Hacer la Estación de Penitencia el Viernes Santo de conocí a “unos chiquillos” que adoraban a esa Madre,
madrugada, es un momento mágico para mí. A las que, con su hijo chiquito dormido en sus brazos, los
dos empiezo el ritual de vestirme; túnica, cincho, miraba sonriendo, sentada en su silla zapatera. Ellos se
medalla y capirote (porque en Valverde no es antifaz, enamoraron de ella y a mí me empujaron. Aquí estoy.
es capirote). Luego voy a por mis sobrinas, porque mi El Señor del Santo y la Virgen del Reposo, cada uno
hermano se va antes. A las tres en la ermita. de una mano, me ayudan en mi caminar por este Valle
Verde no exento de lágrimas.
El ruido del cerrojo a las cuatro, que abre la puerta, da
paso a la magia. La calle está llena de gente, pero no ¿Comprenden ahora por qué estas pobres letras las
suele oírse una mosca y eso me impresiona mucho. titulé “Tengo suerte”?
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